19

Feb
2020

Piedras Vivas de Romania

Posted By : Javier/ 134 0

Respiran, crecen y se reproducen: el extraño fenómeno de las piedras vivas de Rumania

En el pueblo de Costeti, un valle de rocas asombra y desconcierta a los científicos. Denominadas Trovants, sus características extraordinarias, como moverse o aumentar de tamaño, atraen a investigadores y curiosos de todo el planeta. Las teorías con respecto a su origen

En el pueblo de Costeti, Rumania, un extraño fenómeno natural se convirtió en los últimos años en un atractivo tanto para científicos como para turistas: las piedras vivas. Denominadas Trovants por los pobladores («piedras que crecen» en rumano), su aspecto no difiere, en general, de las piedras normales, aunque los minerólogos descubrieron ciertos detalles que las convirtieron en únicas en todo el planeta.

De acuerdo a los especialistas, las rocas tendrían una antigüedad de 6 millones de años y habrían comenzado como pequeños guijarros, pedregullo, hasta alcanzar los 10 metros, como sucede en algunos casos. Sin embargo, este proceso no es rápido, al contrario, especulan que tardan mil años en crecer entre 4 y 5 centímetros.

Las piedras tienen la capacidad de crecer y moverse e incluso “respirar” (Getty)

El aumento de masa de las piedras pasó por el microscopio de los científicos, quienes diseccionaron varias muestras para tratar de llegar al fondo de este enigma. Al abrirlas, encontraron una estructura similar a la de los anillos circulares que va formando el tronco de un árbol, capa sobre capa, lo que sirvió para calcular la edad estimativa de algunas piezas.

Luego de diferentes análisis, la rocas –que fueron declaradas monumento de la humanidad por la Unesco– se desarrollaron diferentes teorías con respecto a su capacidad para crecer.

«Las trovants están formadas por arena sedimentada de una cuenca formada hace seis millones de años. Junto a las arenas se han acumulado carbonatos en exceso, que cuando llueve presionan a las capas inferiores de sedimentos y las hacen aflorar hacia el exterior creando las protuberancias», aseguran desde el Museo Trovant, los encargados de protegerlas.

Algunos investigadores sostienen que las piedras pueden «reproducirse e incluso respirar», aunque aclaran que estos procesos suceden en una escala micro, entre dos días y tres semanas por «respiración». Es más, hasta aseguran que tienen un extraño pulso que puede detectarse utilizando un equipo de alta sensibilidad.

 

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