Este aumento en la transmisión de Chakras Terrestres fue una reacción a la utilización por parte de los humanos del armamento nuclear para concluir la Segunda Guerra Mundial.
Shasta es el primero de los Chakras Terrestres. Está en la “base” del sistema energético del planeta. En él los precursores sin refinar de la vida biológica son soltados en la circulación global y el desarrollo. El Monte Shasta regula la vida universal antes de su integración en las formas de vida individuales y las especies. La energía del Monte Shasta, como primer Chakra, es como un gran geiser – un torrente de energía vital o prana sin superficie ni estructura.
Si se trabaja con las fuerzas del Monte Shasta, es vital transferir las energías evocadas al menos a uno de los otros Chakras principales. La corriente de vida de Shasta no coge forma hasta que es transformada en uno de los otros grandes Chakras continentales. Hay momentos en los que la transferencia es del Primer al Segundo Chakra o del Primer al Séptimo, por ejemplo. Los factores que determinan la dirección de estas transferencias serán introducidos y discutidos más adelante.
Fuente: Robert Coon (“Los chakras de la tierra”)